Para conocer la calidad sanitaria de los alimentos y evitar su descomposición temprana se realizan análisis cualitativos y cuantitativos para determinar la presencia de microorganismos. A través de estos se analiza comida, agua, bebidas, manipuladores y superficies de maquinaria empleada en los procesos de fabricación. Los métodos de prueba empleados son: vaciado en placa, dilución en tubo múltiple y presencia o ausencia de patógenos en una cantidad determinada de producto.

Un análisis microbiológico de alimentos permite conocer las condiciones higiénicas de éste para prevenir enfermedades como salmonelosis, la intoxicación alimentaria por estafilococos, la enteritis necrótica o la gastroenteritis. De esta forma se determina el riesgo que implica el consumo de un alimento contaminado para la salud humana.

Los microorganismos indicadores más utilizados en este tipo de análisis son: coliformes totales que señalan aseo deficiente o fallas en el proceso de desinfección; las coliformes fecales se deben a contaminación cruzada, mal aseo y presencia de contaminación fecal; los aerobios mesófilos, el moho y levaduras son indicadores de contaminación ambiental.

Es importante que cualquier industria del sector agroalimentario realice análisis microbiológicos de manera periódica para proteger al consumidor final. Si necesitas más información del tema, no dudes en ponerte en contacto con Ingeniería en los Sistemas de Tratamientos de Aguas SA de CV.